Quizás hayas estado en esta ciudad abulense, quizás no. Igual te has enamorado de sus calles, de su muralla o de su catedral. Sea como fuere, ir a tomarse un menú del día en Ávila, andar, descubrir sus recovecos o descansar, siempre es un plan brillante.

Hayas ido o tengas planeado visitar la ciudad, seguro que te interesan las numerosas leyendas que tienen lugar en sus rincones. Una de ellas, Monje por desamor, de tema amoroso y con un triste final, cuenta cómo dos nobles, que tenían un interés recíproco por conocerse, fueron separados antes siquiera de dedicarse una palabra. Ella murió repentinamente. Él, años más tarde, volvió adonde estaba enterrada, quedándose pegado, por culpa de alguna fuerza sobrenatural, al sepulcro en el que ella se encontraba. Tras el susto y la tristeza, decidió hacerse monje para estar siempre con ella. Esta leyenda la podemos materializar en lugares como el Palacio de Blasco Núñez Vela o en el Convento de San Francisco, ambos en la misma ciudad abulense. Otra leyenda, La Torre de las Damas, con mismo tema y similar desenlace, cuenta la fugaz relación entre Doña Beatriz (hija de Don Tello de Guzmán) y el mensajero que le anunció la muerte de su padre. La mujer se encontraba como alma en pena por su castillo, ya que su progenitor había muerto y no había vuelto a tener noticia del mensajero, de quien estaba locamente enamorada. Un tiempo después, recibió una carta, del hombre de quien tanto había ansiado tener noticias: había muerto en una batalla en la que pretendía conseguir méritos para poder casarse con ella. De la pena, Doña Beatriz murió.

Si vienes a tomar un menú del día en Ávila, andar, descubrir sus recovecos o descansar, puedes ubicar estas leyendas por la ciudad.

Desde Defábula Estoy deseamos que visites esta maravillosa ciudad, descubras todos sus lugares icónicos y también los más escondidos.